SAETA MAIRENERA AUTÓCTONA.- Llamada también saeta de Marín, es la más antigua de cuantas se cantan en Mairena. Su música está entroncada directamente con los cantos litúrgicos gregorianos. Cabe suponer que su origen se remontaría al primer tercio del siglo diecinueve e incluso antes, aunque no es posible confirmarlo con seguridad. Sabemos, eso sí, que ya las cantaba Marín el Viejo allá por el último tercio del siglo pasado, lo que nos lleva a pensar que existiría desde muchos años antes. Esta saeta está a punto de extinguirse. Se conservan las grabaciones de algunos aficionados, que gentílmente permitieron recogerlas, impresas en una cassette y que son concretamente: Pepito Jiménez, Luis Monte y Manuel Crespo.
Tras Marín, el primero
que las cantó. como hemos dicho, hay un apretado ramillete de magníficos
intérpretes de esta saeta, como fueron (por orden de antigüedad):
Curro de Las Albinas, Zamarra, Pepe Rodríguez, Diego Manolete, Romero,
Currindín, Anzúcar, hermanos Coquillas, Trigueros, Gavira Manresa,
Justa la Gazpachita, José Monte, Luis Antúnez, Pepito Jiménez,
Luis Monte, Nene de la Carliya, Antonio Mairena, Gabino y Manuel Crespo que
cierra la lista por ahora.
Las letras de esta saeta hacen referencia exclusivamente a la Pasión
de Nuestro Señor. Algunas de ellas se han cantado aquí desde siempre,
pero hoy sólo se conservan en la mente de unos cuantos y en el cante
de muy pocos. Su estrofa es una quintilla, como todas las demás; he aquí
cuatro ejemplos:
Estando Pilatos sentado
en su tribuna escribiendo
una carta le ha llegado
que su mujer le enviaba.
De pronto quedó parado.
Cuya carta le decía:
Hoy llega a tu poder
este Divino Mesías,
tú no lo sentencies pues,
tú no le quites la vida.
Lleva la cara de humilde
, y se dispone a morir
con su Divina Inocencia
sin quejarse y sin pedir
a los tiranos clemencia.
Con qué cariño
y desvelo
concluyó toda su obra
el Hijo del Padre Eterno.
Deja a su Madre en custodia
de San Juan... y subió al Cielo.
SAETA REVOLEA.- Es oriunda
de Marchena, aunque hoy en día sólo se canta en Mairena. Sería
también Marín el Cantaor el primero que la ejecutó dándole
carta de naturaleza mairenera. Después llegaría a contar con un
excelente número de aficionados que la interpretaron, siendo junto con
la anterior la más cantada en épocas pasadas, cuyos nombres
son los mismos -con honorosas excepciones- que hemos señalado en el párrafo
precedente. Es de justicia destacar la recreación que de ella hiciera
Justa la Gazpachita primero y Antonio Mairena después.
La saeta revoleá, como la anterior, hace referencia a distintos pasajes
de la Pasión:
Cuando la turba romana a
voz y grito pedía
que a Cristo crucificaran, Pilatos con sangre fría a muerte lo sentenciaba.
Entre juncos de una fuente un carpintero cortó
ése pesado madero
y al Calvario lo llevó
este Divino Cordero.
Al son de grandes trompetas
y un enorme griterío
Jesús con gran paciencia va cumpliendo la sentencia impuesta por los
judios.
Cuando Tus ojos lloraban y entre horribles sensaciones
Tus carnes se desgarraban perdonaste a los sayones que en una cruz te clavaban.
SAETA POR SIGUIRIYAS.- Es
posterior a las anteriores y se cree que fue Manuel Torre el primero al que
se le oyera cantar en Mairena, lo que vendría a confirmar su estirpe
jerezana. Así pues, su aparición tendría lugar hacia el
primer tercio de este siglo y más concretamente en los años
comprendidos entre 1910 y 1920.
A partir de aquí serían muchos los aficionados y cantaores
que la ejecutarían de forma extraordinaria. SigUiendo, como siempre,
un orden cronológico hasta nuestros días, consignaremos a: Romero,
Curriridín, Manuel y Agustín Coquilla, Trigueros, José
Monte, Cisquerito, Anzúcar, Pepito Jiménez, Luis Antúnez,
Luis Monte, Francisco Carrión «Cancuna», Nene la Carliya,
Antonio Mairena, José Morillo, Leocadio Ortega «.Justillo»,
Homerito, Timoteo Morales, Curro Mairena, Diego Gabino, Juan Mairena, Antonio
Camón, Antonio Fuentes, Eulogio Mateos (hijo de Manuel Coquilla),
Francisco Jiménez, Niño
las Uvas, Titi Cunero, Manuel López «PanzillID>, Antonio Sánchez
«El Civilero», Manuel Crespo, Antonio Trozos, Moreno Plancha, Ciriaco
Vallejo, Manuel de Otero, Manuel Mairena, Dolores Guerra, Francisco Jiménez
Sosa, Pepe Vallejo, Manuel Sánchez Acacio «El Quilino», José
Sánchez «El Pelín», Manuel V allejo «Bartolito»,
Enrique Jiménez, Francisco Miranda «Candilejas», Juan Guerra
«Cascabel», Antonio Morales «El MantID>, Antonio Mori110,
Antonio Ríos «Currero», Manuel Ortíz, Fernando Mairena
«Porrito», Calixto Sánchez, Virtudes Jiménez, Dolores
Sánchez, Juan Jiméhez Domínguez, Manuel Ortega Sánchez,
Juan Manuel Castro Ríos...
La saeta por siguiriyas tuvo su esplendor o época dorada entre los
años 30 al 50 y en ellos florecieron la flor y nata de los saeteros de
Mairena por este estilo. De entre éstos hubo algunos que eran solicitados
para que adornaran con sus saetas las cofradías sevillanas dejando una
estela imborrable en la capital. Es el caso de Antonio Mairena y Hornerito que
rivalizaron en muchas ocasiones con las consideradas por entonces primeras figuras
de este cante: Vallejo, El Gloria, Centeno, Niña de los Peines, El Pinto,
Niña de la Alfalfa, etc.
Es la saeta por siguiriyas la más popular de todas, debido a la gran
dificultad que entraña su perfecta ejecución para la que hay que
tener unas condiciones especiales que no son precisas en las otras.
Antonio Mairena con su voz potente y su dominio
que las redobló repitendo el primer verso de salida, una vez acabada
la estrofa -, la ha puesto tan dificil que sólo está reservada
a unos pocos. Hornerito hizo también una saeta de corte propio y gran
despliegue melismático, rema. tándola con un juego gutural impresionante
que aún dejando escuela, como la anterior de Antonio Mairena, nadie
la ha dicho como su creador. Estos dos geniales saeteros