Tertulia Cofrade La Clámide Púrpura. Publicación Digital.

EDICIÓN: 1 Diciembre 2003

De cuadrillas y costaleros

El adelanto de las vísperas es cada vez más descarado. Parece como si, en un intento por hacer que la Semana Santa fuera algo más que una semana, nos empeñáramos en ir acelerando los acontecimientos, adelantando la cuaresma. Varios artículos me lo confirmaron el otro día. En uno de ellos ( que tengo que decir que me encandiló el corazón y me estremeció pues yo soy de los que tiendo, no ya a adelantar, sino a perpetuar las vísperas) , se afirmaba que con el besamanos de Nuestra Señora de la Amargura de Sevilla, celebrado hace pocos días, terminaba el periodo de nostalgia por la Semana Santa que se fue y comenzaba el periodo de esperanza e inquietud por la Semana Santa que se avecina. Yo pienso que sí, que es verdad, que cuando realmente a uno le entra el cosquilleo de la víspera es en esas fechas previas al adviento y la navidad, en ese mes de Noviembre, época de besamanos, de triduos, de imágenes de la Virgen vestidas de negro, época que junto con la Navidad constituye un periodo de gran ajetreo y trabajo en las casas de hermandad. Hay algunos que no tenemos vísperas, o mejor dicho, que nuestra espera en la Semana Santa del año que viene comienza el Lunes de Pascua de este año. Pero aun así, hay cosas que no dejan de ser sorprendentes y he ahí a lo que voy, porque por otro artículo me enteré que dos cuadrillas de costaleros de Sevilla, concretamente las de misterio de las hermandades de la Estrella y de la Cena han realizado ya sus correspondientes "igualás" o como decimos en Mairena "cuadres", y que una de ellas, concretamente la de la hermandad de la Cena realizó el primer ensayo el pasado Jueves. Manda…. Porque es verdad que estamos acostumbrados a que en esta tierra la Semana Santa sea Año Santo, que estamos hechos a la idea de escuchar marchas por la calle, bien sea detrás de un paso o en conciertos y certámenes de bandas, desde Febrero hasta Noviembre, pero es la primera vez que oigo que un paso de Semana Santa se pone a ensayar en este mes. No se, tal vez es que nos preparará alguna sorpresa para el año que viene en cuanto a su forma de andar…

¿He dicho forma de andar? Hablemos…

Discutimos a menudo los contertulios de "la Clámide" sobre la manera de andar de los pasos tanto en Sevilla como en Mairena. Sobre gustos no hay nada escrito y cada cual tiene sus preferencias. A unos les gustan las cuadrillas serias, clásicas que andan sobre los pies sin alardes y con elegancia. Otros prefieren los cambios, decantándose por cuadrillas como las de San Gonzalo ( con esos cambios que parecen caóticos y que precisamente por lo inesperado resultan prodigiosos) o los Panaderos, o por el estilo agrupación como el de Redención ( hoy por hoy para mí la mejor cuadrilla de Sevilla) o San Benito y no faltan los fanáticos del izquierdo p´atrás y de las levantás a la música con las que cada Madrugá nos deleita el misterio de la Esperanza de Triana ( esos fanáticos componen un singular grupo que yo he dado en denominar los "adoradores del caballo", dicho sea sin ofender, y del que ya hablaré en su momento). Personalmente creo que cada forma tiene su momento y su paso, porque nadie entendería a San Gonzalo sobre los pies todo el camino, de la misma forma que nadie comprendería al Cristo del Buen Fin haciendo costeros ni al Sentencia sin hacerlos. Incluso hay algunos que prefieren el paso largo y racheao de los pasos que van en silencio…

¿Y en Mairena? Mairena es diferente, por supuesto, pero lo cierto y verdad es que, en muchos aspectos y muchos de nosotros, nos queremos comparar con Sevilla. Es más, hay algunos que intentar poner sus cuadrillas a la altura de las sevillanas y compararse con éstas (yo he oído decir a algunos que la cuadrilla de su hermandad se mueve mejor que ésta o la otra cuadrilla de Sevilla, pero lo peor es que hasta se lo creen, e intentan convencerte de ello). Pues bien, si nos vamos a comparar con Sevilla vamos a hacerlo bien y vamos a aprender a andar, porque lo cierto y verdad es que en Mairena no hay ninguna cuadrilla que sepa andar, andar, lo que se dice andar. Aunque la verdad que siempre he pensado que en Mairena se presta poca atención a este tema, que no es que sea el más importante pero tiene su interés. Siempre he pensado que en Mairena las cuadrillas se han centrado en llevar los pasos para adelante, sin preocuparse de la forma en la que lo hacían y sin prestar la más mínima atención a la manera en la que se movían. Únicamente las hermandades de la Humildad ( cuya organización en el tema de capataces, costaleros y ensayos me impresiona) y de la Borriquita y últimamente la de Jesús Nazareno parece que se preocupan por mejor la forma en la que presentan a Mairena a sus titulares, deleitándonos las dos primeras con sus maravillosos movimientos los días en que acompañan a Dios y a Su Madre por las calles de esta villa. Además como el público tampoco te va a aplaudir para que esforzarse. No obstante no quiero que esto sea una crítica a los costaleros de las hermandades ni a sus capataces o juntas de gobierno, que hacen su labor con todo el empeño, ilusión y esfuerzo del mundo y guiados siempre por un amor a sus titulares digno de elogio. Sólo digo que muchas veces nos las damos de listos y nos comparamos con algo que nos deja en pañales.

Y hecha esta larguísima introducción (perdónenme), quiere hacerles partícipes a ustedes de nuestro debate. Por favor, opinen: ¿Prefieran los pasos en silencio o con música?, ¿ los pasos clásicos que andan sobre los pies o las cuadrillas filigraneras?, ¿San Gonzalo o la Carretería?, ¿el costero a costero sempiterno del Sentencia o la forma peculiarísima y especialísima de moverse del Tres Caídas de Triana?, ¿mejor con cornetas o con agrupación musical?. Y por favor, opinen sobre nuestro pueblo que es el que interesa: dígannos que cuadrilla de nuestro pueblo es la que les gusta más, cual es a su entender la cuadrilla que mejor se mueve (intenten ser objetivos), que pasos son los que más les llenan en la calle, cual creen que es la manera de mejorar y engrandecer este aspecto de nuestras cofradías… En fin que queremos que participen en este debate que les planteamos, a ver cuales son las conclusiones que podemos sacar de todo esto. Y por favor, que nadie se lo tome a mal y no me ofendan a nadie.

Ya me despido pues de ustedes, seguiré eternizando mis vísperas y matando a Jesucristo antes de su nacimiento como se suele decir aquí. En cuanto a las cuadrillas… Me guardaré mi opinión, o más bien diré, porque es la verdad que todas las formas de andar son igualmente respetables y bellas dependiendo del momento y del tipo de hermandad que hace gala de cada una de ellas. No me parece ni que andar p´atrás sea una falta de respeto, ni que lo sea dejar de hacerlo. Mis preferencias, me gusta todo, aunque últimamente me tiran mucho ciertos olivos y alguna hermandad que pasa cerca del parlamento…


Carlos Javier Ortega Seda

Presidente de la Tertulia Cofrade "La Clámide Púrpura".